La columna vertebral, espina dorsal o el raquis es una compleja estructura osteofibrocartilaginosa articulada y resistente, en forma de tallo longitudinal, que constituye la porción posterior e inferior del esqueleto axial. La columna vertebral es un conjunto de huesos situados (en su mayor extensión) en la parte media y posterior del tronco, y va desde la cabeza (a la cual sostiene), pasando por el cuello y la espalda, hasta la pelvis a la cual le da soporte.

La columna vertebral forma el eje de nuestro cuerpo y está compuesta por 7 vértebras cervicales (C) que van desde el cráneo hacia abajo, 12 vértebras dorsales (D) en la zona pectoral y pulmonar, 5 vértebras lumbares (L) en la parte inferior de la columna, por detrás del abdomen y fusionadas al sacro o la pelvis, y, por último, el coxis, que es un vestigio del esqueleto de la cola de nuestros antecesores prehistóricos.

Entre las vértebras (empezando por la C2/3) hay discos cartilaginosos intervertebrales. Toda la carga estática del cuerpo recae en la columna, aumentando desde la cabeza hacia la pelvis, razón por la cual las vértebras y los discos intervertebrales son de mayor tamaño cuanto más abajo se sitúen en la columna. La curvatura natural de la columna forma una «S» y media. La curvatura de la columna cervical y lumbar es hacia adelante, mientras que la de la columna dorsal es hacia atrás.

La unión cráneo-cervical entre la cabeza, la primera y segunda vértebra es muy distinta a la del resto de las partes que componen la columna vertebral. En estas intersecciones y vértebras es donde se ejecuta la mayor parte del movimiento de la cabeza. Por lo contrario, el hueso sacro y el coxis no tienen discos intervertebrales.

A partir de los 20-25 años de vida, los discos intervertebrales de los seres humanos empiezan a degenerarse. La razón principal, es que los discos de los jóvenes y de los adultos de mediana edad, dejan de estar suministrados directamente por la circulación metabólica.

La recuperación del tamaño óptimo del disco sólo puede conseguirse absorbiendo el fluido necesario de tejido estando en posición tumbada. El disco actúa como una esponja que absorbe fluido cuando se ejerce una mínima presión sobre él. Durante el día el disco pierde su contenido de fluido y, por tanto, también su elasticidad. El tejido colágeno que rodea el disco pierde también su estructura y, en consecuencia, tiende a desgarrarse más fácilmente. Con estos desgarros, el disco puede salir hacia afuera y dañar la raíz nerviosa o la médula espinal.

Cuando por motivos de la edad o por la propia degeneración, el disco ya no puede absorber los fluidos corporales necesarios, pierde su altura, lo que conlleva a una mayor presión en las articulaciones intervertebrales. Éste suele ser el origen del típico dolor en la parte inferior de la espalda cuando se realiza algún movimiento. La naturaleza intenta estabilizar la situación procurando desarrollar estas articulaciones con el fin de reducir la presión, lo que deriva en la estenosis foraminal y espinal. A veces también puede observarse una ligera inestabilidad vertical.

En los últimos años, ha tenido lugar un rápido desarrollo en investigación diagnóstico y tratamiento de dolencias relacionadas con la columna vertebral. El Dr. Hans D. Geipert enfocó su especialización, exclusivamente, en el área de la columna vertebral situándose, a nivel internacional, en el epicentro del avance en este campo con contribución en la creación de nuevas técnicas quirúrgicas.

Esto es especialmente aplicable, en las intervenciones denominadas mínimamente invasivas de la columna vertebral, donde en la actualidad se obtienen los mejores resultados a la vez que las menores secuelas posibles de cara al paciente. Por lo tanto, gracias a esta técnica se reduce el tiempo de hospitalización aproximadamente en un 50%. Este sistema, sustituye a la operación tradicional que es bastante más agresiva y con un postoperatorio más prolongado y doloroso.

De hecho, al día siguiente de una intervención endoscópica, el paciente ya puede regresar a casa. Incluso en intervenciones más complejas como pueden ser las de eliminación de estenosis, la hospitalización suele durar, por norma general, de dos a tres días. Este es el resultado de la especialización en un solo campo quirúrgico y la experiencia acumulada en la última década.

El equipo del Dr. Hans D. Geipert está a su plena disposición para solventar cualquier duda que se le pueda plantear tanto a nivel médico como organizativo, en la relación a su problema de espalda.

Desde concertarle una cita para consulta, exploración con ó sin Resonancia Magnética, organizar una rehabilitación personalizada y adaptada a su patología, hasta facilitarle la fecha de intervención, si fuese necesario.

En nuestra rutina diaria, tratamos todo tipo de patologías relacionadas con la columna vertebral, por lo que los casos difíciles ó complejos no representan ningún obstáculo para nosotros.

Por ello, ofrecemos un diagnóstico preciso que se basa en tres polares fundamentales: En primer lugar, como no podía ser de otro modo, en una completa y detallada anamnesis de cada caso.

En segundo lugar, en una exploración clínica y neurológica exhaustiva del paciente. Y en tercer y último lugar, la formada por las modernas tecnologías como por ejemplo, la Resonancia Magnética Nuclear de alta resolución (RMN), que en algunas ocasiones debe de ir acompañada de una Radiografía RX.

Quien diagnostica/asesora al paciente y quien opera?

El departamento de la columna vertebral del Dr. Hans D. Geipert funciona al unísono como un equipo compacto y siempre bajo su total responsabilidad y control. Cuando el paciente acude a nosotros, primeramente se somete a una completa exploración y asesoramiento a cargo del director médico de diagnósticos, quien de forma personal valora sus informes y en función de cada caso propone, si es necesario, posibles pruebas complementarias.

Con el conjunto de resultados obtenidos, se elabora un estudio pormenorizado junto con el equipo de cirugía ó terapeutas, en los casos en los que no es necesaria una cirugía, para conseguir un diagnóstico acertado y determinar la terapia adecuada.

En los casos en los que el problema es solo remediable con una intervención quirúrgica, y siempre que usted así lo decida, la intervención la realizaría en caso de que fuese en la región dorso-lumbar por el Dr. Hans Dieter Geipert.